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lunes, 3 de junio de 2013

Arquitectura religiosa: La Basílica de la Chiquinquirá



Mi Chinata
Ricardo Aguirre, El Monumental
http://youtu.be/jfD96Ux2fG8
 La Tablita
Los Cardenales del Exito/Ricardo Aguirre
http://youtu.be/fjWx6Ta2-Wo
En lengua india muisca la voz Chiquinquirá significa ‘lugar de la niebla’,


      La Basílica de Nuestra Señora del Rosario de la Chiquinquirá es un majestuoso templo, de arquitectura barroca que alberga uno de los episodios cristianos de mayor significación, el milagro de la Virgen de Nuestra Señora del Rosario de la Chiquinquirá. Su construcción se inició en 1686 sobre la sede del templo de San Juan de Dios.
Originalmente se llamó Iglesia de San Juan de Dios, edificada en el año de 1636, por el entonces presidente del estado Vicente Pérez Soto, a instancias del sacerdote José de Jesús Romero. Este recinto era una choza donde se le rendía culto a San Juan de Dios. Luego se convirtió en ermita y por último se transformó en una capilla de bahareque antes de que fuera construida la estructura actual. La Basílica de Nuestra Señora del Rosario de la Chiquinquirá guarda en su interior  la tablita con la imagen de la Virgen pintada en óleo, la corona de oro de 18 kilates y una colección de arte religioso de principios del siglo XIX y mediados del siglo XX
 

   La corona de la virgen, símbolo del amor y la gratitud de los zulianos a su patrona, es una bella joya hecha en oro y piedras preciosas de gran valor. Todo el oro y las piedras preciosas, fueron regalos de los zulianos creyentes a su virgen, representados en cadenas, medallas, pulseras, etc. 
Esta joya arquitectónica está ubicada en la Avenida 12 entre calles 97 y 97ª, final del lado oeste del paseo de la Ciencias, de la ciudad de Maracaibo, capital del estado Zulia.(Con datos de http://www.guiaviajesvirtual.com/)
 

Columna de la cruz del milagro
http://solocorrientes.blogspot.com/2011/10/fotos-antiguas-parte-ii.html

Calle de la Tradición, barrio El Saladillo

La Chiquinquirá de Colombia

Sobre el valle de Saravita, en la zona central de Colombia, se ubica la ciudad de Chiquinquirá, nombre que significa, en lengua nativa, lugar de adoración a los dioses. Allí arribó en 1560 Antonio de Santana, quien, como buen encomendero, construyó de inmediato una capilla. Posteriormente, en 1562, llegó Fray Andrés Jadraque. Ambos decidieron colocar en la capilla una imagen de la Virgen del Rosario, encargándosela al pintor Alonso de Nárvaez con la siguiente petición: a la derecha de la Virgen, San Antonio de Padua, de quien Santana era devoto; y a la izquierda, San Andrés, el santo de Fray Jadraque.
    Esta es la imagen de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá que los colombianos veneran desde el siglo XVI. 

Basílica de la Virgen de Chiquinquirá en Colombia 
Arquitectura similar a la de su templo en Maracaibo
http://www.aforteanosla.com.ar/prodigios%20latinoamericanos/colombia/articulos/chiquinquira.htm
       
       Chiquinquirá (Ltspkr.png/ʧ̑i.kiŋ.ki.'ra/) es una ciudad y municipio colombiano, capital de laprovincia de Occidente en el departamento de Boyacá, situada en el valle del río Suárez, a 134 km al norte de Bogotá y a 73 km de Tunja su capital. Con 62.453 habitantes en el área urbana. Es la cuarta ciudad más poblada del departamento, después de Tunja, Sogamoso y Duitama (que superan los 100 000 habitantes). 
      Es el centro económico y de comercio de la región occidente del departamento de Boyacá, a la que provee de materiales, alimentos elaborados, ropa, textiles e insumos agroveterinarios. (wikipedia)

domingo, 2 de junio de 2013

Poetas y la vigencia de su poesía




Píntame Angelitos Negros
(y otros poemas)
María Teresa Acosta /Rafael Briceño
http://youtu.be/UoQsLL5J4BQ
Album: El Poeta de Venezuela
María Teresa Acosta /Rafael Briceño/Enrique Benshimol 
Archivo Personal: Por radiar

ANDRÉS ELOY BLANCO y su obra tienen plena vigencia en el devenir histórico cultural de Venezuela y más allá de las fronteras nacionales, en toda la literatura universal. El poeta del Pueblo es más que un apodo suyo, una forma de hacer y perdurar en el inconsciente colectivo del país.
Puede decirse que AEB “todavía camina con nuestro pueblo, identificado con él, por calles, avenidas, parques, plazas, municipios, edificios, escuelas, donde su nombre identifica a un personaje que el venezolano se apropió y lo considera suyo aun hoy.
Su obra y él mismo persisten y sigue vigente su acción en la dinámica diaria de nuestra vida, y persistirá con vigencia en el futuro cuando se haga la historia de muchas facetas de nuestro devenir social, que aún tienen que afianzarse en esa historia.
Los partidos de masas, el parlamentarismo, la oratoria, el municipalismo, la educación y la política, el sentido humano de la democracia, el papel y vigencia de nuestros próceres, plasmados en su obra poética, literaria y en su actuación, garantizan esa plena vigencia actual del gran poeta cumanés.
“En la historia de esos avatares de la vida de nuestro país, el nombre de Andrés Eloy Blanco se proyectará en grande, por su aporte y el significado de su acción”, dicen –y es verdad- los estudiosos de su obra.
Andrés Eloy Blanco habló, escribió y dijo cosas diversas, que calaron profundamente en el pueblo; y escribió con acento tan popular que expresó una completa identificación entre pueblo y escritor, y cuando cualquier venezolano, en cualquier momento ojee una página de su vasta obra establecerá inmediatamente una corriente de simpatía e identificación con ella.
Porque para Venezuela, Andrés Eloy Blanco no fue sólo el poeta cuyo canto oyó, aprendió y repitió, sino también un gran escritor y un gran orador, cuya palabra resonó con brillantez y brío en el periódico y en la plaza pública  en horas de efervescencia política, cuando el país buscaba afanoso nuevos derroteros.
Andrés Eloy Blanco fue fundamentalmente un hombre de pueblo, genuino, vernáculo, consustanciado con su tierra, con la gente de su tierra, con los dolores y alegrías de la gente de su pueblo.
La obra de Andrés Eloy Blanco, intelectual y humana, lo inscribe en la historia venezolana como uno de los más prestantes y significativos venezolanos de todos los tiempos. Ella asegura su persistencia en el recuerdo y reconocimiento de las nuevas generaciones, y proyecta su vigencia hasta los tiempos actuales”, recalcaba  Gilberto J. López años atrás.
Para el común, Andrés Eloy Blanco es simplemente, Andrés Eloy quien, para decirlo en términos de su propia obra literaria, todavía anda en su cayuco, cayuqueando por nuestro golfo, por nuestras costas, en el descanso de sus bahías o enfrentando vigorosamente la borrasca del chubasco; todavía anda Andrés Eloy en su piragua, piraguando por ríos y lagunas, caños y esteros, compartiendo con pescadores e indios el canto de la faena y la esperanza del futuro promisor.
Sucede que Andrés Eloy Blanco aún no ha tomado la barca del olvido. “No va ya en la barca del olvido”. Nunca lo hará.
Andrés Eloy Blanco todavía camina con su pueblo, identificado con él, por calles, avenidas, parques, plazas, municipios, edificios, escuelas, donde su nombre identifica a un personaje que el venezolano de hoy considera todavía como uno de los suyos.

"Caracas fue la cuna
Y Angostura la eternidad.(Poema Evocación del indio)
  
Casa del Congreso de Angostura

Angostura
(...) Y cuando subió la escalera,
Hacia la cumbre del congreso,
Y cuando volvió hacia la playa
Con la república en el pecho,
¿Qué fue, Orinoco, aquella luz
Que te encrespó los músculos y te erizó los nervios
Y sacudió tus hondas fibras
Desde la planta de Maipures hasta el puño de Macareo?
¿No era la patria acaso? ¿No era la patria misma?
La patria secular que te nació en tu seno
Y vivirá en los siglos, eterna como el mundo,
Porque si un día se nos muere te devolverás del océano.
  
Casiquiare
  
Ciudadano venezolano,
Casiquiare es la mano abierta del Orinoco
Y el Orinoco es el alma de Venezuela,
Que le da al que no pide el agua que le sobra
Y al que venga a pedirle, el agua que le queda.
Casiquiare es el símbolo
De ese hombre de mi pueblo
Que lo fue dando todo, y al quedarse sin nada
Desembocó en la muerte, grande como el océano.
  
Canto de los hijos en marcha
(...) Madre, si me matan, no me entierres todo,
De la herida abierta sácame una gota,
De la honda melena sácame una trenza;
Cuando tengas frío, quémate en mi brasa;
Cuando no respires, suelta mi tormenta.
Madre, si me matan, no me entierres todo.

Y una palabra: justicia
Escriban sobre la tumba
Y un domingo, con sol afuera,
Vengan la madre y las hermanas
Y sonrían a la hermosa tumba
Con nardos, violetas y helechos de agua
Y hombres y mujeres del pueblo cercano
Que digan mi nombre como de su casa
Y alcen a los cielos cantos de victoria,
Madre, si me matan. (Mayo de 1929)
  
Evocación indígena

Recordad la primera lección:
Nos dice que Colón nos descubrió en su tercer viaje
Y habla de las corrientes aquellas que detuvieron a Colón.

En una mano tiene un arco y con veinte flechas dispara,
Y luchan las tres naves por avanzar y en vano
Porque en el delta le rechaza

Caracas fue la cuna
Y Angostura la eternidad.
Por los montes andaba la patria sin bautismo,
Cuando llegó a los llanos, curva de caminar,
Y entre tus aguas se fundió contigo
Y fue contigo un solo llanto y un solo rugido tenaz.
Y bajaste con ella. Te cabalgó. Su trenza
Era la espiga del escudo y tú eras el caballo sin paz.

Surcaste las tierras crucificadas
Y en Angostura le diste tu agua lustral
Y seguiste con ella: ¡allá va la república!
Y en las bocas se hace veinte patrias más
Y se asoma a tus veinte labios
Cuando se va acercando al mar
Y el mar alza en hostias su mejor espuma
Y en las veinte bocas te pone sal.

Padre del agua, Orinoco de las siete estrellas:
Cayó en tus aguas mi parábola
Como un llanto en el fondo de una mano abierta.
Si el mar te bautiza con la sal del mundo,
Río de la patria de las siete estrellas,
Mi parábola desnuda,
Mi llanto manado de una herida nueva,
Te caiga en el fondo y a la mar se vaya
Y en el mar se espume y suba en la niebla
Y en la nube viaje
Y en la montaña llueva
Y salte en la fuente y a tus aguas torne
Y arda en el brasero de tus siete estrellas

(Aguas del Orinoco, noviembre de 1927)
  
La barca futura
  
Río de las siete estrellas,
Camino del libertador,
Sangre del corazón de América,
¡Aorta que no sale del corazón!

Río delgado de las fuentes
Río colérico de los saltos,
Río de las siete estrellas,
Que en la fuente no llenas el hueco de las manos
Y luego eres el sueño de un mar sin continencia.

Río brujo, que te pintas de todos los cielos,
Río de La Urbana, planicie pampera,
Río de San Félix, solución de gloria,
Río de Angostura, cauce de la guerra,
Río de Barrancas, río de pensar
Cómo puede haber tanta agua en la Tierra,
Río de nuestra esperanza,
Cuando la esperanza sea
Río de nosotros, nuestro espejo mismo,
Espejo de esta alma nuestra,
Por la cual, incansable como tú de horizontes,
Trasudamos en vueltas y revueltas.

No he de poner mis manos sobre tu lomo,
No he de pintar tus riberas,
Que si en la izquierda tienes el corazón de las ciudades,
En la derecha levantas el brazo de las selvas;
No he de tocar tus aguas, tus millones de gotas,
Que son el diezmo de las cumbres para el culto de las praderas,
No he de caminar por tus ondas,
Que ya vendrá el Maestro caminando por ellas.

Sólo quiero ensanchar los ojos
Hacia el desfile futuro que por tus aguas navega
Y hacia el desfile del pasado,
Hacia la realidad y la promesa,
Hacia la barca de Antonio Díaz
Y hacia el hondo sueño en que sueñas
Con la proa del acorazado,
Como los niños campesinos con su vapor de cuerdas,
Con el barco de acero
Que avance hacia tus fuentes aureolado de velas
Y parada en el tope la paloma del Iris,
Abierto el pecho por tus siete estrellas. 

La parima y las fuentes
 
  
La parima es el sueño faraónico
Y la piedra de Moisés,
El panal negro de la hermana,
Que el hermano Francisco no vino a conocer.
Catedral del misterio, sierra del sur, ignota,
Lengua escondida de la voz del agua,
Párpado mal cerrado de Dios, que deja ver
La hebra azul de una mirada.

Yo soñé para tu gloria,
Río de la patria,
Escribir una palabra esencial
En la hoja de la sabana,
Mojando en tus fuentes oscuras
El aguijón celeste de una pluma de garza.
Pero sólo encontré mi sangre,
Con su rojo tenuado por la mezcla de las lágrimas.

Sin embargo, te ofrecí venir
¡Y en tu camino estoy!
Tú saldrás de tus fuentes: el dios de la parima,
El dios indio te abrirá la puerta
De su gran casa oscura; el viejo dios
Te dejará venir como todos los días
Y en tu camino estaré yo
Tú sales de las manos de tu montaña,
Como sale un milagro de la mano de Dios,
Como todas las noches, de la jaula del cielo
Se escapa y va a los campos el pájaro del Sol.
  
Los tributarios

Siete caballos, como traílla,
Sin rienda ni silla,
Por siete caminos vienen en tropel;
Como una traílla de grandes mastines,
Espesos de espumas, de nervios, de crines,
Los siete caballos llegan hasta él.

Él les ve llegar:
El primer caballo le ofrece sus ancas
Para cabalgar,
El segundo, dale sus espumas blancas,
Como las del mar,
El otro, en la floja nariz que palpita
Le da un humo blanco con calor de hogar,
El cuarto se encabrita
Y el quinto relincha, de azogue el ijar
Y el sexto murmura y el séptimo grita
Y el Orinoco es todo lo que llega al mar.

Los cuatro primeros
Son la guardia de las fuentes,
Los sacerdotes de la palabra secreta,
La trinchera del indio, cuatro potros inmóviles
En las cuatro esquinas de su tumba abierta.

Guardajoyas del misterio:
El Caura y el Guaviare y el Vichada y el Meta,
Antemurales de la Tradición,
Caballos de San Marcos de los ríos de América.

El quinto es la piedra que va monte abajo,
Potro desbocado, cola y crines negras,
Piedra de diamante,
Luminosa piedra.

Camino arduo de los conquistadores,
Zarzal de la limpia rosa misionera,
Breñal por donde se mete
El Cristo buscando ovejas,
Milagro de la conquista,
Caroní, Bucéfalo de América.

El sexto es un caballo alegre,
Con el anca nevada de una garza llanera;
Vio el engaño del yagual
Y la astucia de las queseras,
Buen amigo de Ulises, el Arauca de plata
Fue el Caballo de Troya de los ríos de América.

Y el séptimo fue el río que bajó de los Andes
Y cruzó el llano, espoleado por la leyenda,
En el lomo le floreció un centauro
Injerto del tritón, que tomó las Flecheras,
Caballo del prodigio, cimarrón de la hazaña,
Apure es el Pegaso de los ríos de América.

Y a ti vinieron los siete caballos
Y entraron los siete por tus siete estrellas
Y tus siete heridas se te iluminaron
Cuando detuviste tu carrera,
Porque un hombre triste se aferró a tu lomo,
Y sentiste sus manos fuertes como dos riendas
Y marchaste con el hombre triste
Que te pesaba como un mundo, ¡y tan pequeño como era!
Y así fue que en tu espalda marchó Alonso Bolívar
Y fuiste el Rocinante de los ríos de América.
 



Un invitado:

Federico García Lorca
DE NEGRO VA LA SEÑORA
SIEMPRE VESTIDA DE NEGRO
Y NO ES POR SU MARIDO
QUE HACE RATO QUE SE HA MUERTO.
LLEVA LUTO POR LA PATRIA
QUE ELLA HA IDO PARIENDO,
DESTRUYENDO CON SU IRA
LO QUE OTROS ERIGIERON.

MUJER SIN CONCIENCIA ALGUNA,
VACÍA DE AMOR O AFECTO,
NO ACEPTANDO UNA OPINIÓN,
UNA PALABRA, UN CONSEJO.
ABRIGA SU SOLEDAD
ACUMULANDO DINERO,
POBRE, POBRE ESTA SEÑORA
QUE NO TIENE NADA BUENO.

VA CAYENDO POCO A POCO
SU DELIRIO SE AGIGANTA
Y YA SE SIENTE UNA REINA
RODEADA DE ORO Y DE PLATA.
CON SUS SUBDITOS AL PIE
TODOS CON CABEZA GACHA
Y ELLA UNA DIOSA SE CREE
Y VA CON LA FRENTE ALTA

¿NO SE CANSARA –PREGUNTO-
DE DISCURSEAR CON TAL SAÑA
CARGANDO LA TINTA EN COSAS
QUE NO TIENEN IMPORTANCIA?
¿NO SE MIRARA AL ESPEJO
Y DIRA¡ QUE ESTOY HACIENDO¡
ESTOY CANSADA QUE SIEMPRE
ME DIGAN LO QUE YO QUIERO.

LA LOCURA DEL PODER
LA CODICIA Y LA AMBICIÓN
LLEVADAS A TAL EXTREMO
UN FINAL HA DE TENER.
PORQUE AL LLEGAR TAN ARRIBA
ESTA SOBERBIA MUJER,
SOLO UNA COSA LE QUEDA
Y ES SIMPLEMENTE… CAER.

Compositores: Jesús "Chucho" Corrales

El cantor del Táchira
Compositor, guitarrista, director orquestal y locutor
San Cristóbal, 1926-1998


Tierra tachirense

Autor e Intérprete 
Jesús “Chucho” Corrales
Compilación, Restauración y Digitalización
Archivo Sonoro
“José Guillermo Carrillo”
Caracas. Venezuela
10 de diciembre de 2008

San Cristóbal 1926-1998
Tierra Tachirense - YouTube ► 1:58► 1:58 
www.youtube.com/watch?v=bgNDN7E9ziY‎

JESÚS MANUEL CORRALES SÁNCHEZ, conocido en el ambiente artístico venezolano como Chucho Corrales y catalogado como “el más genuino de los juglares tachirenses”, nació en San Cristóbal, capital del estado Táchira, colindante en su extremo occidental con la República de Colombia, el 28 de diciembre de 1926. Murió en esta misma ciudad el 4 de noviembre de 1998. Se le conoció como el cantor del Táchira.
Su afición artística comenzó desde sus primeros años de edad, destacándose entre sus compañeros de infancia por su voz privilegiada, que le situó en lugar preferente entre sus condiscípulos escolares. En 1945, el profesor José Rivera Useche lo incorporó como tenor al Orfeón del estado Táchira, integrándose más tarde a la estudiantina del liceo Simón Bolívar con destacada actuación en programas de aficionados que se radiodifundían por “La Voz del Táchira”, la más antigua de las estaciones radioeléctricas de San Cristóbal.
JesúsChuchoCorrales fue un reconocido y exitoso compositor de música popular de raíz tradicional quien, en una cantidad superior a un centenar, dejó para la posteridad obras imperecederas. Bambucos, valses, pasillos, pasodobles y boleros compuestos por este tachirense figuran en la historia musical venezolana.
Chucho Corrales fue guitarrista (aprendió a tocar guitarra a los 9 años de edad), director orquestal, actor y cantante. Su debut como cantante profesional ocurrió el 8 de agosto de 1946 en la Casa Sucre, de San Cristóbal, como bolerista de la Orquesta Tropical Boys. Ese mismo año compuso su primer bolero, ¿Por qué será? En julio de 1946, interpretó a Joaquín Mantiore en el melodrama intitulado “La Señorita Charleston”.
Fue asimismo vocalista de temas románticos de la orquesta local “Tropical Boy´s”, de la Billo's Caracas Boys, de la Orquesta de Luis Alfonzo Larraín y la de Chucho Sanoja. En los años 50 se vino a Caracas, donde fue bolerista de las consagradas agrupaciones musicales de Luis Alfonzo Larraín, Emilio Muñoz, Chucho Sanoja, Billo´s Caracas Boy´s, Aldemaro Romero, Sergio Elguín y José Luis Paz, entre las de mayor significación y renombre artístico.
Como impulsador de la música nacional trabajó por la dignificación del gremio de autores y compositores. De allí que juntamente con Fernando López Contreras, Luis Alfonzo Larraín, Carlos Torres Parentti, Carlos J. Maytin, Jesús Sanoja, César del Avila, Ulises Acosta, Vicente Flores, Jacobo Erder, Pedro León Torres, José María Bravo, Luis Martínez Mercader, Leopoldo Escalante, Manuel F. Rivas y Cosme Carvajal, entre otros 40 creadores, fundó la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (SACVEN).
La carrera artística de JesúsChuchoCorrales incluyó presentaciones en televisión, en los programas de Renny Ottolina y Aldemaro Romero a través de Radio Caracas Televisión. También se presentó en la popular emisora de la esquina de Cipreses “Radiodifusora Venezuela”, donde alternó con la exquisita y melodiosa cantante Ofelia Ramón.
Obtuvo su certificado de locutor de estaciones radiodifusoras en 1948, quedando registrado en el libro respectivo con el número 956. Entre 1948 a 1949 se desempeñó como locutor animador en la emisora de Emilio González Lovera, “Ecos del Torbes”, en San Cristóbal, punto del dial por donde animó, con producción suya, el programa “Mosaicos Musicales”.
De su inspiración son:
*  “¿Por qué será?”, registrado como suyo, en 1946
* “San Cristóbal”,
* “Tierra tachirense”, bambuco cordillerano considerado el segundo himno del estado Táchira.
* “San Cristóbal Andina”,
* “Andinita”,
* “San Pedro del Río”,
* “El Cobre”,
* “La Grita”,
* “Táriba querida”,
* “Atardecer en Seboruco”
* “Pueblitos de mi Tierra”.
Chucho Corrales es considerado como el más fecundo autor con arraigo y popularidad. Sus composiciones están hechas con letras sencillas y melodías que penetran los surcos del sentimiento humano.
     Jesús “Chucho” Corrales dejó registrada su voz en grabaciones que realizó en diferentes etapas de su vida profesional con las agrupaciones musicales de Emilio Muñoz, Oswaldo Oropeza, Sergio Elguín y Raíces de Venezuela. Fue Senador ante el Congreso de la República por el estado Táchira. Falleció en su lar nativo, San Cristóbal, en 1998.


Foto de Venciclopedia




Melodías tomadas de:
http://www.fundacionjoseguillermocarrillo.com/sitio/muspopular_jesus_corrales.php
MP3
Táriba querida

Autor e Intérprete
Jesús “Chucho” Corrales
Compilación, Restauración y Digitalización
Archivo Sonoro
“José Guillermo Carrillo”
Caracas. Venezuela
10 de diciembre de 2008

MP3
San Pedro del Río

Autor e Intérprete
Jesús “Chucho” Corrales
Compilación, Restauración y Digitalización
Archivo Sonoro
“José Guillermo Carrillo”
Caracas. Venezuela
10 de diciembre de 2008

MP3
Atardecer en Seboruco

Autor e Intérprete
Jesús “Chucho” Corrales
Compilación, Restauración y Digitalización
Archivo Sonoro
“José Guillermo Carrillo”
Caracas. Venezuela
10 de diciembre de 2008

MP3
La Grita

Autor e Intérprete
Jesús “Chucho” Corrales
Compilación, Restauración y Digitalización
Archivo Sonoro
“José Guillermo Carrillo”
Caracas. Venezuela
10 de diciembre de 2008


Investigación y texto:
Elba Romero López

sábado, 1 de junio de 2013

Las calendas de San Fernando


Iglesia de San Fernando Rey en Apure
Manifestación cultural apureña: las Calendas de San Fernando
Baile de las Calendas parte 1
http://youtu.be/zs32GaCbhP8

         Las Calendas de San Fernando es un baile popular tradicional que se realiza en cada 30 de mayo en la ciudad de San Fernando, en el estado Apure. Esta manifestación cultural fundamentada en la religión católica, es en honor a San Fernando Rey III.
Las Calendas de San Fernando se festejan en la capital apureña desde el año 1997, por iniciativa del cultor Arriz Domínguez, oriundo de esta ciudad llanera. Domínguez contó que estos festejos tienen su origen en un sueño o revelación que tuvo.
De acuerdo con Domínguez, tuvo tres sueños en días diferentes, pero todos relacionados. Al principio lo tomó como un mal sueño, pues en el primero de ellos, grandes mujeres, muy altas, le perseguían, hasta que en alguna oportunidad, en otra revelación le llevaron ante un rey afligido. Finalmente, vio como mujeres naturales traspasaban de manera espectral los cuerpos de las gigantes y comenzaron a moverse.
Oníricamente, el rey le pidió que creara algo que le divirtiera y le acercara al pueblo. Le dijo, refiriéndose a las gigantes: Ellas bailarán para mí. Y al salir del palacio, se vio frente a la Santa Iglesia Catedral de San Fernando.
Como Arriz Domínguez es un reconocido folklorista de la entidad, demostró la necesidad existente en el estado Apure de contar con una manifestación popular propia que identificara a la región en el calendario folklórico religioso nacional de Venezuela, puesto que hasta la fecha, Apure era reconocido culturalmente por el emblemático baile de joropo, el cual no es religioso y es característico de toda la nación y no solo del Estado.
En las comunidades indígenas realizan danzas en honor a Santa Rosa, pero no se reconoce en el calendario cultural como festividad. Animado con su idea presentó su proyecto al entonces recién creado Grupo Magisterial, una agrupación de educadores que impulsaban la actividad cultural. Ellos apoyaron la idea y se dedicaron a desarrollar el proyecto.
Por su naturaleza socio-religiosa, Domínguez presentó su proyecto a la Iglesia para su consentimiento, y al encarar al monseñor se percató que, sin nunca haberlo visto antes, el rostro de Monseñor Mariano Parra Sandoval era el mismo de aquel rey que se apareció en sus sueños. Este hecho reforzó su revelación y tuvo mayor ánimo, según cuenta. La iglesia aprobó su proyecto, tomándolo como un acto que renovaría la fe de los ciudadanos en su santo patrón; y le remitió a conversar con el Presbítero Franklin Manrrique (sic) para definir detalles.
Las Calendas de San Fernando está inspirado en la semejanza fantasiosa del Rey Fernando III El Santo y lo que podría haber sido el entorno de su época, con agregados locales de los llanos venezolanos. Domínguez intentó dar matices españoles al arreglo de algunos de los personajes del baile, tratando de reflejar el entorno del rey español que fue Fernando III.
Vale destacar, que Domínguez no conocía España ni tuvo conocimiento preciso de los detalles que rodearon la vida del santo, por lo cual todo en el baile es creación original de la mente de Domínguez.
El baile de Calendas de San Fernando se escenificó por primera vez el día 30 de mayo de 1997, y desde entonces,  cada año en la misma fecha se realiza la manifestación, coincidiendo adrede con el día del santoral en honor a San Fernando Rey. Bailaron 27 personas e hicieron el recorrido tradicional por la ciudad.
Anualmente el cada 30 de mayo, los cultores se reúnen vestidos como sus personajes dentro la Santa Iglesia Catedral de San Fernando a puerta cerrada. Afuera en la Plaza Bolívar quedan la Madrina del Santo, el Capitán Custodio, la Dama Cantante y los Músicos Calenderos, para realizar una ceremonia protocolar:
La Madrina del Santo junto al Capitán Custodio llaman a la puerta de la Catedral, que se mantiene cerrada. Al abrir, solicitan permiso al Guía Espiritual para sacar la imagen de San Fernando en procesión junto con el baile, el resto del grupo y el pueblo. Tras el permiso, los monaguillos sacan de la iglesia a la imagen del santo en su carro de procesión.
Son herederos de las Calendas de San Fernando todos aquellos cultores a quienes un cultor que desempeñe el rol de un personaje vitalicio designe para sucederle, según sus nexos sanguíneos y/o filiales.
Los cultores ascienden por méritos al rol de un personaje de mayor rango al cumplir 5 años continuos dentro de la manifestación, haber demostrado compromiso, conducta intachable y capacidad de liderazgo requerida por el rol a desempeñar.
Se considera como personajes vitalicios todos los líderes de grupos y personajes de los cultores fundadores, es decir, aquellos que bailaron el 30 de mayo de 1997.
Desde su creación, los cultores de las Calendas de San Fernando nunca han dejado de bailar cada año, el 30 de mayo, con fe y sin falta, como indica su lema, puesto que su meta es avivar la fe, alcanzar la tradicionalidad y conservar el patrimonio que representan.
Las Calendas de San Fernando es patrimonio cultural del Municipio San Fernando, jurisdicción de la ciudad homónima, según acuerdo oficial número 06 de fecha 23 de mayo de 2001 del Consejo Municipal. Este baile se reconoce como propio de la localidad por su origen.
      San Fernando Rey de Castilla y León, Fernando III es el Santo Patrono de San Fernando de Apure desde que Fernando Miyares González fundó la Villa del Paso Real de San Fernando de Apure en la confluencia del Apure, Portuguesa y Guárico, el 28 de febrero de 1788. 







Investigación y redacción
 Elba Romero López