Páginas

viernes, 23 de enero de 2015

Cuando los conjuntos tenían identidad




Había una vez conjuntos con nombre y apellido

      En las décadas de los años 50 y 60 la música venezolana tuvo un gran auge, principalmente por su gran difusión a través de la radio. Por aquellos años era difícil poder sintonizar completos los distintos programas de corte criollo que competían a las mismas horas en la mañana, al mediodía, en la tarde y en la noche con programaciones que potenciaban la música de Venezuela.
       En este escenario se oían con profusión los diversos ritmos que se cultivan en Venezuela, a los cuales, los animadores de cada programa identificaban convenientemente, dando sus créditos al autor o autores, ritmo, conjunto acompañante y cualquier otro dato importante, con lo cual los locutores ejercían una meritoria labor educativa en materia de música y de reafirmación de la nacionalidad.
       De aquellos años también se recuerda que los conjuntos criollos tenían nombre y apellido. Entre ellos figuraban:
·    Los Llaneros del Oeste, del arpista, compositor y cantante apureño José Romero Bello;
·       Los Copleros del Camino, creado por el larense Valentín Carucí;
·  Palmarito, creado e integrado por Valentín Carucí, Pedro Emilio Sánchez, Juan Vicente Valera y Juan Briceño Zapata, el mejor cuatrista del llano.
·       Los Torrealberos, de Juan Vicente Torrealba
·       Los Araucanos, del arpista larense Ernesto Torrealba;
·       Sentimiento Apureño, de Omar Moreno Gil
· Los Copleros del Caney, de Rafael Chirinos, con su estilo inconfundible.
       Junto a Chirinos también tocaba el arpa en Los Copleros del Caney “otro excelente arpista, Román Garcés. En el cuatro, recordamos a Rafael Lugo y al "gordo" Rodrigo Roque, en el bajo al zurdito Francisco López y en las maracas sobraban los invitados (…), reseñó Juan José Colmenarez, conocedor del tema.
   Estos conjuntos con nombres y apellidos tuvieron sus primeras presentaciones en vivo, en los bailes campesinos y de la ciudad, yendo luego a presentaciones en los programas radiales de aquellos años, con público en el estudio.
     Con el tiempo, los conjuntos perdieron identidad y dejaron de tener nombre. Paulatinamente se empezó a hablar del “cantante tal con su conjunto” o “Zutanito X canta con el conjunto Fulanito de tal”, o simplemente, “canta Perico de los Palotes”, escuetamente, sin datos de nada más.
  
Marcando el rumbo


Antiguo Palacio Radial de Barquisimeto

         A Lara se le conoce como el estado musical de Venezuela. Y con razón, pues Barquisimeto, la ciudad crepuscular, figura en la historia musical venezolana, no como actor de reparto. Es protagonista. También es punto de referencia en la evolución radial del país. Entre otros muchos, destacan en ese progreso radial de Barquisimeto dos programas estrechamente vinculados con los comienzos de muchos de los conjuntos de corte criollo de aquellos años.
          Fiesta Criolla y Domingos Estelares, son los programas aludidos, animados por el locutor Abraham Giménez, uno de los protagonistas de este recuento. Allí se presentaron muchos cantantes y conjuntos, quienes cobraban 50 bolívares por actuación en la semana. Quienes iban de estelares los domingos recibían 100 bolívares.
        Por allí pasaron figuras verdaderamente estelares como Antonio Heredia Montañez, integrante del Trío Los Juancheros y ganador (1972) del I Festival de la Canción Larense, además de ser el exitoso intérprete del pasaje Pasillaneando, reconocido y exitoso tema del doctor José La Riva Contreras.
      Por estos programas también se presentaron el músico doctor Juan Ramón Barrios, Juancito Martínez, apadrinado por Amílcar Segura y Ernesto Torrealba, quien ya era arpista conocido nacionalmente con su conjunto Los Araucanos (Toribio Rodríguez, en el cuatro, a José Cheo Galíndez, el padre, en el bajo; a José Pepe Fernández, en las maracas, que acompañaban a La novia del llano, Adilia Castillo).
         Otras figuras de esos años fueron Pastor Jiménez y sus Larenses, los dúos Crepuscular, integrado por el zurdo Felix Arias y Diego Peña; y  De Lara los Dos (Iván Zambrano y Antonio Lauricela), el arpista Eustoquio Orozco y su conjunto criollo (Eustoquio Orozco es el padre del arpista Carlos Metralleta Orozco.

Los buenos compositores


Las composiciones que se interpretaban en Fiesta Criolla y Domingos Estelares tenían el aval de compositores reconocidos, como Juan Ramón Barrios, Amílcar Segura, Valentín Carucí, Antonio Heredia, Ernesto Torrealba, Rafael Chirinos, Mauro Bravo, “Chichito” Rosales, Napoleón Pololo Arráiz, Adelis Colombo.





    




@ElbaRomeroLopez



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada