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jueves, 10 de mayo de 2012

Personajes caraqueños: Isidoro, el último cochero



                                             El último cochero de la Caracas antañona
(1880-1963)

Epa, Isidoro

             Isidoro Cabrera fue el último cochero de la Caracas de los techos rojos y casas de grandes corredores que identificaron a la capital de Venezuela hasta la segunda mitad del siglo XX.  Fue un personaje que formó parte de la historia cotidiana de la Caracas con reminiscencias de mantuana. Se le llamó "el cochero de muchas épocas", el mismo que transitó las calles empedradas de la otrora Sultana del Avila, conocida también como Caracas, la novia del cielo.
          Isidoro nació el 2 de enero de 1880, durante el segundo mandato del general Guzmán Blanco, en la casa identificada con el número 2, entre las esquinas de Teñidero y Chimborazo, parroquia La Candelaria.  Era hijo de Victorino Cabrera, de origen canario, de quien heredó la profesión de cochero, a la cual se dedicó desde 1911, fecha desde la cual data su licencia para conducir.  
      Fue el cochero que conoció la ciudad aldeana, con sus calles empedradas, donde el paso de los caballos hacía saltar chispas.  La ciudad de los pausados tranvías, de las carretas y carretillas de los arrieros y sus recuas.  La Caracas de los paseos en coche a El Paraíso o La Candelaria, Gamboa o El Calvario. Con sus caballos Seguridad y Tremendo, Isidoro fue  también el cochero cómplice de las parejas de novio de aquella ciudad antañona.
      

                                                         Foto http://mariafsigillo.blogspot.com

          El coche de Isidoro tenía un punto de parada en la cuadra de Monjas a San Francisco; a veces, en los alrededores del Capitolio o la Plaza Altagracia. Cuentan sus biógrafos y los conocedores de la historia de la Caracas vieja, que el general Ignacio Andrade le regaló un coche al conocido auriga capitalino. Fue un día que Andrade, presidente de la República en funciones, solicitó los servicios de Isidoro para que lo llevara a la casa de gobierno.
      "Conversaron durante el trayecto, y el Presidente mostró interés en ayudarlo.  Al descender del carruaje le dijo: vuelva mañana que le voy a regalar un coche". Desde ese día Isidoro tuvo su nuevo coche, un modelo "Victoria", inglés, "obsequio presidencial", recordaron le conocieron y aún le recuerda, en uno de los tantos escritos periodísticos que han aparecido en El UniversalEl Nacional y otros tantos diarios de circulación nacional venezolanos.
          Fue el único cochero caraqueño conocido por su nom­bre y apellido, en un gremio donde a todos los demás cocheros se les llam­aba por sus apodos o sobre nombres, como: Padre Eterno, Raban­ito, Mon­señor, Mas­cav­idrio, Tan­taloMorrongo, el Ele­gante‚ entre otros, y a  quienes se podía con­seguir con sus vehículos esta­ciona­dos en las esquinas cén­tri­cas de la capital.
         Los caraqueños usaban el coche de Isidoro como trans­porte util­i­tario recre­ativo. A comien­zos el siglo 20 era usual pasear en la ciu­dad hacia la recién inau­gu­rada urban­za­cion El Paraíso, donde qued­aba el hipó­dromo de la época, o hacia El Cal­vario, La Can­de­laria o Gam­boa. Tam­bién ofrecía sus ser­vi­cios a los trasnochadores que se dirigían a los night­clubs de moda, o a los novios y a sus amigos que llev­a­ban ser­e­natas a las muchachas. La Lechuza o coche nocturno era una viva estampa del ayer.


Amigos para siempre 


           Isidoro Cabr­era man­tuvo una sól­i­da amis­tad con don Julián Sabal, hom­bre de gran figu­ración en la sociedad caraqueña y cliente del pres­ti­gioso Club Venezuela, a donde Isidoro lo traslad­aba y lo aguard­aba hasta que saliera. En las pági­nas de Cara­cas de Mil y Pico, se lee: Días antes de pos­trarse en el lecho, don Julián Sabal, sin que Isidoro lo sospechara escribió de su puño un pár­rafo en el cual le dejaba su ropa, zap­atos, y unos cuan­tos boli­vares para que refor­mara su coche y ren­o­vara los cabal­los. Isidoro Cabr­era, el fiel y hon­esto cochero tra­jeado todo de negro y con  los cabal­los enlu­ta­dos, acom­pañó al cortejo fúne­bre durante todo el recorrido, contó el cro­nista Lucas Man­zano, citado en Caracas en Retrospectiva (http://mariafsigillo.blogspot.com/2012/01/epa-isidoro.html).
       Los coches hal­a­dos por cabal­los comen­zaron a desa­pare­cer con la lle­gada del tran­vía, el tren, los auto­moviles y los autobuses. Es por ello que a Isidoro, por man­tener su ofi­cio hasta muy entrado el siglo 20, se le con­sid­eró el último cochero de Cara­cas, pro­fe­sión que ejer­ció hasta el dia de su muerte en 1963.   el eterno novio 





 Isidoro Cabrera en su coche

¡Epa, Isidoro!

         Entre los muchos clientes de Isidoro estuvo Luis María Billo Frómetael eterno novio de Caracas, quien le compuso una de sus más famosas piezas, Epa Isidoro, de la cual Billo fue el primer intérprete, con su orquesta Billo´s Caracas Boys.  "Cuenta Billo Frómeta que muchas veces, al salir de madrugada de tocar un baile, miraba al cochero Isidoro en su carruaje esperando a un cliente y, entre espera y espera, se echaba un camaroncito.  El saludo era ¡Epa Isidoro! que dio origen a esta canción en la Caracas de los techos rojos", se comentó en Internet

Otros comentarios en la red

Hola: No sabes cuantos recuerdos hiciste que afloraran al ver tu video, y todo pasó porque vi una foto de mi hermana cuando se casó, iba vestida de novia, Isidoro la llevó a la iglesia y luego a la casa, vivíamos en la calle Real de Sabana Grande, Caracas, si quieres la foto te la envío y así colaborar para que esa imagen tan hermosa de la carreta con Isidoro la puedas incluir en tan hermoso video.
Te envío felicitaciones y un cordial saludo
Judith Pérez Monagas

*Cuando descanzaba de las riendas, Isidoro pulsaba una vieja compañera: La guitarra.....

       El 1º de agosto de 2005 msn-aileona1escribió:

    Encontré esta poesía dedicada al Sr. Isidoro Cabrera, muy merecida y hermosa, acá se la dejo para que también se deleiten con ella/msn-aileona1 

 A Isidoro Cabrera

Viejo auriga, gran amigo
Que a los niños vos amasteis
Y una cola a veces nos brindabas,
Te recuerdo con cariño
Y por eso hoy esto a ti yo escribo
En señal de agradecimiento
Al último auriga de mi ciudad.

Viejo auriga, viejo amigo,
Tomando ron y comiendo pan
Luego de la faena diaria
¡Oh gran transnochador!
En tu coche adornado de guirnaldas
Que el caraqueño conoció
Se pasearon: curas, militares
Y damas de sociedad.

Tulipa de San Nicolas
Con tu sombrero capote,
Por el Paseo Colón
Donde Los Caobos Guardianes
Te vieron cada noche pasar.
Ya al alba, luego de contar dinero,
Echándote a cuestas el último trago,
Al Prado de María regrasabas.

Y allí, en la puerta de tu casa
Seguías apegado a tu morfeo
Hasta que el sol te despertaba.
Viejo Canario, amigo Gomero
Tus caballos conocieron
La ruta del regreso
Y una vez t첬 ido,
Tus caballos te siguieron.

Sobre el Autor

Nombre: Orlando Colmenares.

elcachorrofiel@cantv.ne



Las canciones para Isidoro

Epa Isidoro
(Versión Billo Frómeta)
http://youtu.be/2H8NT4P023M

Otra versión cantada por Billo
http://youtu.be/2H8NT4P023M

Billo/Hotel Caracas Hilton en 1982
http://youtu.be/w8BoIZFVGdI

Epa Isidoro
(Memo Morales)
http://youtu.be/U7oxw3jaYIk

Epa, Isidoro
Arreglos de Hugo Liscano
http://youtu.be/rXsZukmitpI

 Canto a Caracas
(Billo Frómeta, el novio de Caracas)
http://youtu.be/o_5kF1jA6OE



3 comentarios:

  1. Sobre el señor Isidoro Don Billos Frometa, le compuso una hermosa canción, y nosotros los miembros del Grupo México, poseemos una reseña que le hicieron en la revista Tricolor.

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  2. Saludos, sabe usted donde esta el coche del Sr. Isidoro? por favor.

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  3. Me da demasiada nostalgia!! Si no me equivoco,el coche de Isidoro esta en el Museo de transporte!

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