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viernes, 10 de agosto de 2012

Mujeres con nombres que dan renombre




Jacinta Parejo de Crespo
 Parapara (Edo. Guárico)16.8.1845/Caracas 16.4.1914

Jacinta Parejo de Crespo
Ilustración de Francisco Maduro
Le dio nombre al Palacio de Miraflores,
la casa de Misia Jacinta

      Fue la esposa de JOAQUIN CRESPO y dos veces primera dama de la República. La hija de Juan Parejo y María Josefa Parejo tenía 16 años de edad cuando contrajo matrimonio, el 8 de agosto de 1861, con el general Saturnino Silva, quien murió en combate durante la Guerra Federal. Durante las exequias de su esposo conoció al general JOAQUÍN CRESPO, nativo como ella, del estado Guárico, y hombre de confianza del general ANTONIO GUZMÁN BLANCO, para entonces vicepresidente de la República. El 18 de septiembre de 1864, contrajo nupcias con Crespo.
      Fue primera dama de la Nación durante el bienio 1884-1886, cuando el general Crespo sustituyó constitucionalmente al Ilustre Americano, ANTONIO GUZMÁN BLANCO (Caracas, 28 de febrero de 1829 - París, Francia, 28 de julio de 1899); y de 1892 a 1898, en la oportunidad en que su esposo, al frente de la Revolución Legalista derrocó al presidente RAIMUNDO ANDUEZA PALACIOS.
     Antes de Jacinta Parejo ninguna mujer en Venezuela había tenido la oportunidad de inmiscuirse en la política oficial tal como ella lo hizo. Ella opinaba, celebraba reuniones, trabajaba en proyectos pertenecientes al jefe de Estado y en algunas ocasiones intercedía ante su esposo por algunos presos políticos.

La casa de Misia Jacinta

   El ascendiente personal y político de Misia Jacinta (como también se le conocía), sobre el general Crespo quedó al margen de cualquier duda. El caudillo estaba totalmente identificado con su esposa y, en consecuencia, su confianza en ella no tenía límite. Era ella quien suplía la falta del comité o junta revolucionaria en la clandestina organización de la Revolución Legalista de 1892.
     De esta forma, mientras el general Crespo se encontraba empeñado en la dirección de la campaña militar en apartadas regiones del país, Misia Jacinta, desde Caracas realizaba también la campaña del enlace de voluntades, de la acción conjunta, de la distribución secreta de la correspondencia y del envío al frente de combate de la oficialidad seleccionada.
      A raíz de la muerte de Joaquín Crespo en el sitio de la Mata Carmelera (16.4.1898), en defensa del gobierno de IGNACIO ANDRADE, le tocó a Misia Jacinta asumir la defensa del patrimonio de su difunto esposo y de sus hijos. Sin embargo, profundamente afectada por la muerte de su marido, no logró impedir que prosperan varias demandas judiciales, particularmente la emprendida por el general colombiano Vicente Sebastián Mestre quien reclamaba la suma de Bs. 700.000 de daños y perjuicios por un “proyecto” de Código Militar que había presentado y que se había perdido sin que se le hubieran cancelado sus honorarios.
   Los avatares legales de la Sucesión Crespo constituyen uno de los mayores pleitos jurídicos de los primeros años del siglo XX en Venezuela. Por haber sido su primera dueña, por lo menos en teoría, ya que nunca vivió en él, el palacio de Miraflores es conocido también, en la tradición popular, como La Casa de Misia Jacinta. Jacinta Parejo de Crespo le dio renombre a la que es hoy la sede del gobierno venezolano, la Casa de Misia Jacinta, el Palacio de Miraflores.   


Investigación y texto:
Elba Romero López

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