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domingo, 31 de mayo de 2015

Federico G. Vollmer, el músico


Caracas, 13.12.1888/Caracas, 21.4.1970



 JARRO MOCHO ANGEL CHIRINOS.mp3  A
 JARRO MOCHO ANGEL CHIRINOS.mp3  B
Una Duda 
https://youtu.be/k3zduN3bdSU
El Atavesado
https://youtu.be/OWTsClcxep0



Federico Vollmer fue un destacado músico, empresario y urbanista venezolano, hijo de Gustavo Vollmer Rivas y Ana Gertrudis Boulton Rojas, sobrina de Arístides Rojas. Federico Vollmer fue el primer Vollmer nacido en Venezuela. Nació en Caracas el 13 de diciembre de 1888 y murió en esta capital el 21 de abril de 1970.
     Estaba emparentado con la familia de El Libertador Simón Bolívar, pues su padre, Gustavo Julio, originario de Hamburgo, se casó con Francisca Ribas y Palacios -única hija sobreviviente de Antonio José Ribas y Herrera y de Ignacia Palacios y Blanco-. En consecuencia, Francisca “Panchita” era sobrina del General José Félix Ribas y Herrera “Vencedor de los Tiranos en La Victoria”, y prima hermana de El Libertador Simón Bolívar y Palacios.
     En 1894, tras la muerte de su madre, él y su hermano Leopoldo fueron a vivir con su abuela materna, Dolores Rojas de Boulton, hasta 1904 cuando viajó a Suiza a estudiar bachillerato en el colegio de La Villa, en Ouchy, culminándolos en Lübeck, Alemania.
   En Cirencester, Inglaterra, estudió en el Royal Agriculture College. En 1914, al estallar la Primera Guerra Mundial, debió abandonar sus estudios en Inglaterra y residenciarse en España hasta principios del año 1915, cuando regresó a Venezuela, estableciéndose en la hacienda El Palmar, en La Victoria (estado Aragua), donde se dedicó al desarrollo agrícola de las propiedades de su padre.
    En 1922 contrajo matrimonio con Luisa Mercedes Herrera Uslar, con quien tuvo 3 hijos. A mediados de los años 20's se trasladó a Caracas para encargarse de la hacienda Montalbán. Con su hermano Alfredo, se asoció con Julio Blanco Ustáriz y Alfredo y Oscar Augusto Machado con la finalidad de crear una empresa constructora, con la cual se urbanizó su hacienda caraqueña de San Bernardino en 1939; para lo cual contrataron al urbanista francés Maurice Rotival, quien diseñó lo que hoy día se conoce como la urbanización San Bernardino.
    Federico Vollmer fue también accionista y miembro fundador de distintas empresas, tales como la Electricidad de Caracas, la Cervecería El Águila, llamada luego Cervecería Caracas, y Cauchos General (1939). Otras empresas en las que también fue miembro fundador entre las décadas de 1940 y 1950, fueron Venezolana de Cementos (VENCEMOS), Venezolana de Papel (Venepal), Banco Mercantil y Seguros La Seguridad.
      En 1963 donó 31 hectáreas de su Hacienda Montalbán para el desarrollo y construcción en la urbanización Montalbán, de la nueva sede la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), así como la casa de la mencionada hacienda a la Conferencia Episcopal Venezolana. En 1965 creó la Fundación Vollmer, con el fin de apoyar obras benéficas, científicas, culturales y educativas. También participó en la creación de la Fundación de la Vivienda Popular (FVP) y el Dividendo Voluntario para la Comunidad (DVC).





Federico Vollmer el músico

    Federico Vollmer fue un músico autodidacta, cuyas composiciones reflejan fielmente el mundo musical venezolano de mediados del siglo XIX. Ciertas características costumbristas llaman la atención en sus composiciones, las cuales abarcan toda la gama de expresiones musicales de su tiempo. Fue un fiel exponente de polkas, mazurcas, danzas, valses e impromptus. En sus danzas se observan rasgos de lo que serían más tarde el merengue, la guasa y algunas gaitas.
     Dedicó sus piezas a compositores, artistas y otras amistades, ejemplo de lo cual es el caso de “El Reloj de la Catedral”, dedicado a Arturo Michelena, “Tu y yo”, a la Srta. M.R. Una característica de sus obras musicales está en los títulos graciosos que las identificaban. Así por ejemplo, “Sí, sí, ya tú me lo dijiste…”, “El Porfiado”, “¿Qué si queréis cacao?”, La Simplona
  Como ocurre con los grandes compositores, cuyas obras, por su popularidad, pasan inmediatamente al colectivo, que las toma como suyas y se desdibuja el nombre del autor, sus composiciones pasaron rápidamente de los elegantes salones a plazas caraqueñas como piezas obligadas en los repertorios y bandas marciales que amenizaban fiestas y retretas, en rollos de pianola y en los primeros discos fonográficos.
     Un ejemplo es su vals “Jarro Mocho” (compuesto por Vollmer en 1876,) pieza que inmediatamente se hizo muy popular y, al igual que otras de sus obras, al incorporarse en el torrente de la música popular venezolana, se independizó del compositor y adquirió su propio ritmo. (*)
    A finales de 1897 Federico G. Vollmer editó parte de su música en un volumen titulado “Lira venezolana”, cuyo bellísimo frontispicio (obra de su amigo Arturo Michelena) ilustra la carátula de este disco. Formado culturalmente en Europa, la obra musical de Vollmer muestra por igual influencia de los grandes clásicos europeos y de los arpistas populares de su tierra venezolana.
     113 años después, la Alberto Vollmer Foundation editó Lira Venezolana, con la producción general de Sofía Vollmer de Maduro y la interpretación de Monique Duphil al piano, en un nuevo formato, conservando la carátula original. Este trabajo fue reeditado en el 2010 y puede ser adquirido a través del Centro de Documentación de la Fundación Alberto Vollmer.


Archivo fotogtáfico Vollmer


“Gran parte de las fotografías de esta Colección provienen del siglo pasado tratándose mayormente de retratos en formato de tarjetas de visita y de gabinete bajo la técnica de la albumina. La tarjeta de visita llamada también carta de visita es la traducción del francés “Cartes de Visite”, un retrato fotográfico de 9 x 6 centímetros de tamaño que circuló desde 1854, ganando rápidamente popularidad con el público” (fundavollmer.com).


Federico Vollmer



·       Referencias
 Con información de:
* Alberto Vollmer Foundation
* Fundación Santa Teresa





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