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viernes, 27 de julio de 2012

Tradiciones: las bolas criollas




Arrime el boche clavao


Las chicas de las bolas (video)
Tema: UN ORGULLO SER MUJER
Intérprete: RUMMY OLIVO
Autor: Dr. LUIS PEREZ GUEVARA
Conjunto: HERMANOS OLIVO
Ritmo: Joropo recio en tiempo de La Catira 

A pata e´mingo

            Las bolas criollas es un deporte totalmente venezolano, el cual se juega con reglas totalmente venezolanas. Este juego lo trajo a Venezuela durante la conquista, un fraile español, con la finalidad de que los esclavos tuvieran alguna forma de entretenimiento en sus momentos de descanso luego del trabajo.
         También se dice que el Padre Sojo (tío abuelo del libertador Simón Bolívar) fue el cura que trajo este juego a Venezuela y que las primeras partidas se efectuaron en las haciendas que la familia tenía en Chacao y en La Floresta.
Las bolas criollas venezolanas provienen de un juego que tuvo su origen en los inicios de la humanidad, cuando el hombre descubrió que podía competir con algo tan sencillo y tan accesible como las piedras. Se sabe que en la antigua Grecia y en toda Europa se jugaba con bolas de madera que llamaban bochas.
Al principio estas bochas se elaboraban con la madera muy dura de los árboles conocidos como vera guayacán. Este juego se practica entre equipos, razón por la cual, para diferenciar las bolas de un equipo del otro equipo, se pintaba una cruz en las de un equipo y las bochas del otro quedaban sin pintar.
En Venezuela siempre se llama bolas criollas a este juego, que se practicaba antes en terrenos muy amplios. Cuando este deporte se popularizó se comenzó a reducir las medidas e incluso se colocaban troncos de madera en el suelo, formando un rectángulo, para determinar el área máxima de la cancha y se le llamó Juego de Bolas Criollas.  En la actualidad las medidas máximas de una cancha de bolas criollas es de 20 por 25 metros.

Boche clavao

         Fue tal la popularidad que adquirió este deporte desde sus inicios en la época colonial, que el 6 de enero de 1952, el para entonces presidente de la República,  general Marcos Pérez Jiménez, designó a las bolas criollas “Deporte Nacional por Excelencia

Se juega en cualquier terreno

En 1956 el odontólogo Lorenzo Rivas –gran aficionado de las bolas criollas- y el contramaestre Carlos Pérez Castillo hablaron de la necesidad de reglamentar esta actividad recreativa que se practicaba en todo el país, de forma que se pudieran organizar juegos en todos los estados de Venezuela y competencias de carácter nacional.
         Ese mismo año se fundó la Federación Venezolana de Bolas Criollas, siendo su presidente el ya nombrado Lorenzo Rivas. En la vicepresidencia le acompaño el contramaestre Carlos Pérez Castillo, quien luego le sucedió en la presidencia del organismo.
         También en 1956 se realizaron los primeros juegos deportivos nacionales y a un congresillo técnico en el estado Lara asistieron los representantes de las Asociaciones de Bolas Criollas existentes en aquel entonces: Miranda, Lara, Aragua, Portuguesa, Guárico, Carabobo, Yaracuy  y el Distrito Federal. En este congresillo se recopilaron y se unificaron todos los reglamentos existentes, formando así el Primer Reglamento Oficial de las Bolas Criollas.
            Se inventaron las competencias de bolas criollas y a los Primeros Juegos Deportivos Nacionales asistieron sólo seis (6) entidades, tras acordar que cada entidad participante pagaría sus gastos de transporte, alimentación e inscripción de su equipo y personal técnico. La entidad sede, donde se jugaba, daba alojamiento y se encargaba de ofrecer alimentos adecuados a un bajo costo. Estas reglas aún son válidas el día de hoy para cualquier torneo que se realice.
Desde aquel año 56 las bolas criollas es una disciplina que ha participado en todos los Juegos Deportivos Nacionales, además de organizar cada año los Campeonatos Nacionales de Bolas Criollas, entre los meses de junio y noviembre.

Un deporte de multitudes

Generalmente se dice que el béisbol, un deporte tan añejo como las bolas criollas, es la actividad deportiva más popular de Venezuela. Pero sacando cuentas y echando lápiz por aquí y por allá, el asunto como que no es tan cierto.  O, por lo menos es discutible.
Se estima que actualmente existen más de ochenta mil (80.000) jugadores federados y otros tantos atletas que lo practican de forma competitiva en los distintos clubes privados; esto, sin contar tantos otros que lo practican de forma recreativa en cualquier rincón del país y que pudieran superar hasta los 500.000 aficionados.
Además de ello, las bolas criollas las pueden jugar por igual los hombres y las mujeres, por lo que se clasifican las categorías en masculino y femenino; y los campeonatos se juegan separadamente. También existe la clasificación referida a la edad de los participantes y a partir de esto hay las categorías infantil (entre los nueve a doce años), Prejuvenil (entre los 13 y los 16 años), Juvenil (entre 16 y 18 años, Adultos (desde 18 años en adelante) y el Master (desde 40 años en Femenino y 45 años el Masculino).
Las Bolas Criollas se juegan en una cancha rectangular y plana de unos 20 por 25 metros máximo y unos 20 por 10 metros mínimo. Esta cancha debe tener una valla de protección y retención de las bolas con una altura mínima de 50 centímetros y deberá estar demarcada con un cordel o zanja, a una distancia no menor de 20 centímetros de la valla, y a todo lo largo de ésta.
Este deporte cuenta con un reglamento nuevo y actualizado, al cual se le hicieron cambios importantes para la realización de este deporte federado; dichas reglas entraron en vigencia para el período 2006 – 2011.
La presencia de la mujer venezolana en este deporte va más allá de los 60 años. Ellas juegan bolas criollas de forma recreativa y compitiendo en torneos nacionales oficiales organizados por La Federación Venezolana de Bolas criollas y Bochas, con buen desempeño en el XLII (42º) Campeonato nacional Adulto Femenino de bolas criollas realizado en la ciudad de Valera, estado Trujillo.  Desde la categoría infantil ellas comienzan a hacer boches clavaos, arriman al mingo. La ponen a pata ´e mingo.
Ni siquiera se sorprendan es mujer venezolana. Desde chiquita muestra la estirpe venezolana. De casta.

         En la historia de este deporte, que a la vez es tradición,  figuran mujeres con nombre y apellido, que tienen renombre: muchas mujeres le han dado vida a este deporte, teniendo incluso cargos directivos en las que se destacan: profesora Lesbia Marcano y Ana Dorina Maestre con presencia como directivas de la Federación. En las distintas Asociaciones del país:
Cojedes: Haydee Castro (Única mujer presidenta de Asoc. de Bolas Criollas y Bochas 2005-2009) y sus compañeras Angélica Navarrete, Zenaida Utrera, María Velásquez y Elisabeth Padilla.
Delta Amacuro; Isabel Cortez y Yanet Padilla.
Barinas Caridad Martínez y Magalis Brian. Bolívar: Hilda Rondón y Carmen Torres. 
Carabobo: Yolanda Montes y Dinora de Monte.
Distrito capital Mireya Romero, Mireya Mujica y Nemiller Sánchez.
Lara: Sonia Rivas y Margelys Rodríguez. Miranda; Martha Hernández y Francis Navarro.
Falcón: Zulay Petit y Nelly Carreño.
Táchira: Ana castro de Moros y María Hernández.
Trujillo: Magali González y Yhajaira carrero.
Yaracuy: Edilmar Rumbos y Mercedes Pacheco.

Las bolas criollas como inspiración llanera

         Este juego de arraigo popular en Venezuela ha sido y es motivo de inspiración de los copleros venezolanos, cuestión que tampoco debe causar sorpresa, ni mucho menos asombro: la inspiración la llevan los compositores venezolanos a flor de piel. Se inspiran en el más mínimo detalle, y no son inspiraciones “más o menos”, “bueno está bien, pero…”. No señor.
         Son composiciones de altura, de altísima factura y de calidad literaria; los compositores de este país riman de manera cotidiana metáforas que les salen de manera espontánea. Sus composiciones son verdaderas piezas literarias, cantos metafóricos que les permiten “pintar” de manera poética desde un amanecer, pasando por la maravilla de la reproducción de los animales de lidia, aves y otras especias, una puesta de sol, hasta descifrar y expresar poéticamente el lenguaje del amor.
         El modo de expresión de la naturaleza lo pintan con policromía deslumbrante, los compositores venezolanos, al igual que el lenguaje del amor, su propia interacción con su medio ambiente. Efectivamente Venezuela habla cantando, tal como plasmó Conny Méndez en su tonada homónima.
         Entre otras inspiraciones dedicadas al juego de bolas criollas resalta El Boche, poema de la inspiración de ERNESTO LUIS RODRÍGUEZ  (Zaraza 29 de febrero de 1916–Caracas 24 de octubre de 1999), grabado inicialmente por LUIS EDGARDO RAMIREZ (LP Poetas Venezolanos Ernesto Luis Rodríguez Contrapunteo de Los Refranes En la voz de Luis Edgardo Ramírez/Venedisco VD 2140/Arpa Cándido Herrera-Cuatro: Ángel Pérez- Bajo, Abraham Marrero-Maracas, Aquilino Díaz-s/a). 
           No se las dejo aquí, porque todavía no las he digitalizado. Me lo dejan ustedes a mí de tarea.


(**) Escrito en verde porque huele sabroso a tierra

Investigación y texto:
Elba Romero López

2 comentarios:

  1. ARAGUA FELIPE COVA PDTE ASOCIACION DE BOLAS CRIOLLAS ARAGUA FELICITACIONES POR SU PAGINA Y POR MANTENER LO NUESTRO

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