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lunes, 6 de abril de 2015

Oración de la vida dichosa




Señor, mira ante Ti nuestra familia.  Te damos gracias por el techo que nos cobija; por el afecto que nos une; por la paz que hoy nos deparaste; por la esperanza con que aguardamos el día de mañana; por la salud, el trabajo, el sustento, el claro cielo con que nos alegras la vida; por los amigos que en todas partes del mundo tenemos y por quienes nos prestan su amistosa ayuda.
Colma de paz, Señor, nuestra pequeñez.  Limpia nuestro corazón de latentes rencores.  Infúndenos bondad y fortaleza para sufrir y perseverar.  Pecadores nosotros mismos, muévanos tu gracia a entender y perdonar a quienes nos ofenden.  Ingratos, ayúdanos a soportar con ánimo conforme la ingratitud ajena.
Danos valor y alegría y sosiego de espíritu.  Guárdanos en el afecto del corazón amigo; ablanda el corazón del enemigo.
Ampáranos en todos nuestros sanos esfuerzos, si tal es tu voluntad.  De lo contrario, danos fortaleza para que al sobrevenir lo que nos está destinado, tengamos valor en el peligro, firmeza en la tribulación, templanza en la ira y las vicisitudes; y hasta las puertas de la muerte, lealtad y afecto los unos para con los otros.
Barro en las manos del alfarero, aspas de molino que el viento anima, hijos del Padre Universal, de Ti, Señor, por el amor de Jesucristo, imploramos piedad y ayuda.
Robert Louis Stevenson (1850-1894)                                                                                                        Novelista, poeta y ensayista escocés                                                          






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