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martes, 5 de noviembre de 2013

Escuela de Chacao, músicos de la Colonia I




Niño Mío
http://youtu.be/7HkTepWOTAg
José Francisco Velásquez
(Caracas, 1755.1805)

Popule Meus
http://youtu.be/DewZ94GCHww
José Angel Lamas (Caracas, 1775 - 1814)

Por iniciativa de Juan Manuel Olivares y el presbítero Pedro Ramón Palacios Sojo y Gil de Arratia (conocido como El Padre Sojo, una figura determinante en la historia de la música de Venezuela desde la época colonial) se fundó en Caracas en 1781 la Escuela de Chacao. El Padre Sojo fue docente, principal impulsor, financista y organizador de este movimiento musical que dio como resultado la formación de más de 30 compositores y 150 instrumentistas en la Venezuela del siglo XVIII.
Pero los orígenes de la Escuela de Chacao son de diez años antes (1771), fecha cuando el padre Sojo regresó de Europa y el obispo Mariano Martí instaló el oratorio de San Felipe de Neri. Allí consiguió concretar el padre Sojo, una de las más importantes aspiraciones de su vida, servir a Dios utilizando el arte y la cultura, especialmente la música.
El nombre de Escuela de Chacao se deriva del lugar donde se reunían periódicamente los alumnos para estudiar y ejecutar música: las haciendas La Floresta, del padre Sojo, San Felipe, del padre José Antonio García Mohedano y la de Bartolomé Blandín, una en Chacao y las demás en las proximidades. Otro lugar donde se reunían regularmente los estudiantes era un local de la mencionada Congregación del Oratorio San Felipe Neri en Caracas, en la actual esquina de Cipreses.
Juan Manuel Olivares (Caracas, 12.4.1760-El Valle-D.F, 1.5.1797) fue director de este recinto y desde este cargo dio gran impulso a la música vigente en esa época, poniendo énfasis en el repertorio religioso europeo del siglo dieciocho.
Para obtener dichos conocimientos los compositores surgidos de la Escuela de Chacao debieron cultivar dos tipos de géneros: el religioso, con textos en latín, destinado al oficio litúrgico; y el profano, de temática y espíritu religioso con textos en español, utilizado con motivo de la celebración de las festividades religiosas (villancicos, aguinaldos, tonos y pésames). Una cuestión lógica, pues era pleno período colonial, muy influenciado por la cultura y costumbres europeas, España, fundamentalmente, en el caso de Venezuela y demás países de habla hispana.
Juan Manuel Olivares y José Antonio Caro eran músicos profesionales cuando decidieron crear la Escuela de Chacao, en aquellos años de la Colonia y comenzaron a reunirse en las haciendas pertenecientes al Padre Sojo, Bartolomé Blandín y José Mohedano, actividad que escandalizó al obispo Mariano Martí.
En 1779, el obispo Mariano Martí envió al rey una queja en la que, sin nombrarlo directamente, acusa de ciertas ligerezas al Padre Sojo, a quien había designado como prefecto de música y fábrica una vez levantado el Oratorio en la parroquia de San Pablo.

Pioneros 

Stábat Mater - Juan M. Olivares (Fragmento)
http://youtu.be/R270qn-ST3U

Algunos de los compositores que formaron parte de esta escuela fueron Juan Manuel Olivares, José Francisco Velásquez, José Antonio Caro de Boesi, Bartolomé Bello, Francisco Javier Istúriz y José Ángel Lamas.
La Escuela de Chacao dejó de funcionar en 1810, desaparición que se atribuye a los importantes acontecimientos políticos que se produjeron en ese año en Venezuela y marcaron una etapa en nuestra historia. (José Antonio Calcaño, La Ciudad y su Música, 1980).
En su libro La Ciudad y su Música, José Antonio Calcaño dejó anotado que se ha dicho que cuando el Padre Sojo se encontraba en Europa haciendo las gestiones para la fundación de la Orden, ya pensaba en fundar una escuela de música en Caracas, y que trajo consigo libros y partituras. Al parecer, la organización más o menos formal de la enseñanza de la música no vino a realizarla el Padre Sojo sino en 1783 (año del nacimiento de Simón Bolívar) o 1784. Había entonces varios compositores distinguidos en la capital y entre los disponibles escogió a Juan Manuel Olivares y lo puso al frente de la “academia”.
El Padre Sojo dedicó la mayor parte de sus rentas a esta obra, la cual tomó muy a pecho. Sus fructíferos esfuerzos se prolongaron por más de quince años y en ese tiempo reunió en torno suyo a todos los que podían significar algo en el círculo musical caraqueño.
Más de treinta compositores y más de ciento cincuenta ejecutantes forman parte del balance final de sus actividades. Por esto ocupa el Padre Palacios y Sojo en la historia musical venezolana el alto sitio de un verdadero patriarca del arte. Falleció el Padre Sojo en Caracas en el año de 1799.

Los músicos de la Escuela de Chacao

Juan Manuel Olivares, hijo de pardos libres, nació en Caracas el 12 de abril de 1760. Tuvo un hermano, Juan bautista, que también se dedicó a la música llegando a ser organista de la iglesia de Chacao. Ya en 1785 se desempeñaba como músico y tenía a Lino Gallardo como aprendiz. De las 32 obras suministradas por él a la catedral de Caracas en 1791 sólo se conservan dos: Lamentación para el Viernes Santo, a una voz y orquesta, y el Stábat Mater,  a tres voces y orquesta. A él se le atribuyen varias composiciones donde se evidencia un sólido conocimiento sobre instrumentación y técnicas de composición, así como un estilo rico en modulaciones armónicas. Entre ellas, Salmo Primero para las Vísperas de Nuestra Señora de la Merced Magnificat con Fuga al final.
José Antonio Caro, nacido en Caracas el 14 de noviembre de 1758 fue otro músico pardo contemporáneo de Olivares. Siempre se ha identificado su nombre con la combinación de dos apellidos: Caro de Bohesi. Posiblemente Bohesi o Boesi haya sido un seudónimo utilizado por alguno de los compositores venezolanos de finales del siglo XVIII o bien se trate de un compositor europeo a quien le encomendara el padre Sojo varias piezas para la congregación.
A José Antonio Caro se le adjudica la autoría, entre otras, de un Tantum ergo; la Misa tria para uso del Oratorio de San Felipe Neri; la Misa de Difuntos, fechada en 1779, probablemente la obra más antigua que se conserva aún de la música venezolana.
José Francisco Velásquez, llamado “El Viejo” para diferenciarlo de su hijo homónimo, es otro de los músicos pardos que protagonizaron nuestra historia musical a finales del siglo XVIII. Se le atribuyen quince obras entre las que se destacan un Magnificat, un Mater Stábat, tres misas, tres lamentaciones, un Villancico para Nochebuena y un Tono para San Felipe Neri.

Escuela de Chacao: primera generación
Compositores de este período:
• Juan Manuel Olivares. (Caracas, 1760 - 1797) Origen pardo 
(Juan Manuel Hermenegildo de la Luz Olivares).
• Francisco Velásquez, el viejo (Caracas, 1755 - 1805) Pardo
• José Antonio Caro. (Caracas, 1758 - 1783), origen pardo
• Pedro Nolasco Colón. (Valencia, 1770 - Caracas, 1813)

Escuela de Chacao: segunda generación
Compositores de este período
• José Ángel Lamas (Caracas, 1775 - 1814)
• Cayetano Carreño (Caracas, 1774 - 1836)
• José Lino Gallardo (Ocumare del Tuy, 1773 - Caracas, 1837)
• Juan José Landaeta (Caracas, 1780 - 1812)
• José Francisco Velásquez, el joven (Caracas, 1781 - 1822)

Escuela de Chacao: continuadores
Compositores de este período
• Juan Francisco Meserón (Caracas, 1779 - 1845)
• José María Gómez Cardiel (Cumaná, 1797 - Trinidad, 1872)
• Atanasio Bello Montero.(Caracas, 1800 - 1876)
• José María Osorio (Caracas, 1803 - Mérida, 1852)
• José María Montero (Caracas, 1782 - 1869)
• José Lorenzo Montero (¿?-1857)


Elba Romero López

2 comentarios:

  1. Gracias por pasearnos con su escrito por la historia de la escuela de CHacao, Muy agradecida!!! llegue a su blog en búsqueda de algo no se si me podrá ayudar estoy en búsqueda de una imagen del compositor Pedro Nolasco Colon, compositor de música sacra de la colonia!!! le agradezco su orientación o ayuda!!! MIl gracias

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  2. Muy buen articulo agradecida fue de mucha ayuda.

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