Páginas

miércoles, 24 de octubre de 2012

Llaneros renombrados: sabio JOSE FRANCISCO TORREALBA




Anecdotario

El sabio JOSE FRANCISCO TORREALBA y su estirpe de llanero
Hato San Roque (Guárico) 16/06/1896-Caracas 24/7/1973
Sus restos reposan en San Juan de Los Morros
Guariqueño contramarcado  
(Tomadas de Vivencias Llaneras del Abuelo)

 PADRE, AMIGO Y COMPAÑERO
REINALDO ARMAS

         Los llaneros lo son de manera genuina, a todo evento y en toda circunstancia. Actúan como llaneros en todas las esferas sociales en las cuales se desenvuelvan. No importa si tienen estudios universitarios o no. Los llaneros nunca reniegan de su origen y por donde pasan dejan marcada la huella de su llaneridad y se les reconoce como lo que son: llaneros contramarcados.
Criollo y vernáculo, dicen muchos en un mal uso del idioma castellano, porque ambos vocablos significan exactamente lo mismo. Pero si no lo decimos así creemos que no se nos entiende; y es menester recalcarlo: llanero criollo y vernáculo. Quién lo duda. Vamos a ver quién se atreve a ponerlo en duda. Vamos a ver quién se atreve.
El sabio guariqueño JOSÉ FRANCISCO TORREALBA, a quien mi mamá visitaba en su humilde consultorio de sus tiempos iniciales como médico, buscando alivio a sus males físicos, fue un llanero así. Criollo y vernáculo. Las anécdotas que se cuentan de él lo confirman, lo refrendan y quienquiera que lo firme, lo selle y lo publique, para que quede “dado, sellado, firmado y refrendado. Publíquese”.
(Mi mamá salía de madrugada, acompañada de mi hermana mayor -7 años mayor que yo-, muy enfermiza ella desde chiquita, aunque no la criaron con leche pedía, porque la tomaba a la pata de la vaca, espumosa esa leche, en totuma; para ver si lograban los primeros puestos en la larga lista de pacientes, que de todas partes del estado Guárico y estados circunvecinos iban a buscar en su casa-consultorio, al gran facultativo, amigo, solidario y profesional de la medicina a carta cabal. El gran médico, el mejor doctor en mil leguas a la redonda. Galeno entre los galenos).
         Cuentan quienes conocieron al sabio Torrealba por el trato diario, por referencias o por la importancia de este guariqueño graduado en 1922 de Doctor en Ciencias Médicas, con excelentes calificaciones, en la Universidad Central de Venezuela. Hay muchas anécdotas del llanero zamarro que fue JOSE FRANCISCO TORREALBA. Aquí dejo algunas de ellas tomadas del portal vivenciasllanerasdelabuelo y libros consultados:
* "El doctor José Francisco Torrealba era tenido como un gran sabio por todo el mundo, menos por su esposa.  Sara Torrealba, hija del Sabio (y comadre de María Itriago Camejo), solía contar que cuando su madre peleaba con el doctor Torrealba, ella se ponía barrer con rabia justo al lado de esposo, en los momentos en que este atendía a sus pacientes, "murmurando" entre la nube de polvo que intencionalmente levantaba, en voz baja pero con suficiente volumen para que todos la oyeran: "¡Qué sabio Torrealba ni un carrizo! ¡Un farsante, eso es lo que es! ¡Umjú!" y lo decía una y otra vez.
El Sabio, consciente de que su esposa cuando estaba brava era más peligrosa que el mismísimo Mal de Chagas, la oía "sin rechistar"; y los pacientes, aguantando la risa, se hacían los locos". MIGUEL ÁNGEL ITRIAGO MACHADO PRIMICIA PARA EL NUEVO I.I. : TRES NUEVAS ANÉCDOTAS INÉDITASCDOTARIO PRIMERA PARTE.
* En otra ocasión, se le vio en San Juan de Los Morros, usando un zapato en un pie y, una alpargata en el otro, y a quién le preguntaba él le decía: "Voy andando con lo propio y con la importado".
         * Otra vez estaba por la sabana cerca de Calabozo y unos estudiantes ingleses que venían a hacer su pasantía con él, sin conocerlo, lo encontraron y le pidieron que le bañara sus caballos a lo que el accedió. Cuando ellos agradecieron el favor, él les dijo que el favor se lo hizo a los caballos.
* De sus años de estudiante de Medicina en la UCV de la esquina de San Francisco se cuenta que sus compañeros le hacían objeto de burlas que él ignoraba, o se hacía el desentendido. Pero era tan notoria su excelencia como estudiante, que era muy buscado para que les explicara a los demás alumnos. Dicen que en  una ocasión, era tanto el tiempo que tenía que invertir en esas "clases particulares", que manifestó que tenía una enfermedad contagiosa, lo cual alejó a los muchachos y le permitió dedicarse a su auto-aprendizaje.  (Astucia, chispa criolla y zamarrería del llanero).

         Del séptimo de los 9 hijos que tuvieron sus padres Don Tereso Torrealba y Doña Ana María González de Torrealba,  también se cuentan otras muchas anécdotas, como las que siguen:

* Cuenta el abuelo que en  una oportunidad se le esperaba en una sala de la Universidad Central de Venezuela, (ubicada en ese entonces en la esquina de San Francisco), donde iba a dictar una conferencia. Don José Francisco solía vestir con el traje que para la época se llamaba Slack, consistente en camisa y pantalón de kaki, con su sombrero calado hasta las orejas y con un andar pausado. Cuando el vigilante le miró, no le permitió la entrada al recinto. Sin perder la calma, el sabio se sentó en la acera, y al rato fue rescatado por uno de los conferencistas (por allí leí que era el rector Bianco) que había salido a averiguar el motivo de la tardanza. Y es que el sabio Torrealba mostraba gran rebeldía ante las normas sociales.
El poliglota Torrealba
          El sabio guariqueño hablaba varios idiomas: francés, alemán, portugués e italiano. De eso también hay anécdotas, como ésta que sigue:
* Cuenta el  Abuelo que una vez fue invitado por la Embajada Alemana más o menos en  el año 35, a reunirse con el Director del Hospital de Berlín, para que diera una conferencia sobre Medicina Tropical. Al llegar con  su particular forma de vestir, la secretaria dudó de recibirlo, sin embargo preguntó al Director quien lo hizo pasar de inmediato. El Director quedó muy impresionado de la fluidez con  que el Sabio hablaba el Alemán.
– ¿Y que otros idiomas habla, además del español?
 -Francés y algo de Portugués e  Italiano. Muy sorprendido el Director preguntó:
-¿Y donde aprendió a hablar esos idiomas?, a lo que el sabio con su característica sinceridad, respondió: En Zaraza!

    * Ya concluidos sus estudios, requirió cancelar los aranceles de grado y no contaba con recursos para ello, acudió entonces al famoso Nicolás Felizola, quien le contestó que en su pueblo no hacían falta médicos. David Gimón Pérez, que había escuchado la petición y la respuesta, proporcionó al joven graduando el dinero que requería. Pasado el tiempo, Felizola lo mandó a buscar pues estaba muy enfermo. Torrealba dijo que iría siempre y cuando lo fueran a buscar en una hamaca y después lo regresaran de la misma forma, pues tenía mucho que leer y no podía perder tiempo. Así se hizo y cuando llegó ante Felizola, éste le pidió que lo curara, a lo que Torrealba respondió: Cálmate que ahora estás en mis manos.

  * Otra anécdota muy simpática ocurrió cuando un grupo de rectores fue a su casa a escuchar al sabio. Torrealba mandó a colocar las "silletas" y los recibió. En plena conversación, Cuenta el abuelo que se acercó al grupo una india con una bandejita para ofrecer a los visitantes, quizás café, dándole al sabio una dosis más generosa. Después se quedó inmóvil al lado de Torrealba y más tarde se repitió el hecho, por lo que disimuladamente se le acercó  uno de los médicos (leí por allí que fue el Dr. José Domingo Leonardo) y le preguntó al oído al Sabio, usando una expresión muy común en nosotros los venezolanos: "¿Oiga doctor, y esa señora qué pito toca?", a lo que Torrealba contestó: "Éste - mostrándose la entrepierna- ella es mi esposa".

    Otras anécdotas del sabio Torrealba léanlas, por favor en el sitio http://cuentaelabuelo.blogspot.com  o en vivencias llaneras del abuelo, que es lo mismo.

Datos biográficos de Torrealba

         José Francisco Torrealba nació en el hato San Roque, en las cercanías de Santa María de Ipire (estado Guárico, Venezuela), el 16 de junio de 1896. Sus padres fueron Don Tereso Torrealba y Doña Ana María González de Torrealba. Fue el séptimo de nueve hijos de esta unión.
Además de sus investigaciones y conocimientos médicos, Torrealba también aportó una docena de hijos a su país luego que contrajo matrimonio con Rosa Isabel Tovar, de Zaraza, con quien compartió 43 años de su existencia. Sus doce hijos son: Ana Isabel, Pedro Aquilino, José Witremundo, Ana Rosa, José Francisco, Ana Teresa, Sara del Pilar, Rafael Tereso, Jesús Rafael, José Ramón, José Nicolás y Ana Benigna, todos profesionales universitarios.
      De la biografía del sabio Torrealba escrita por JOSÉ RAMÓN TORREALBA, RAFAEL T. TORREALBA, ANA BENIGNA TORREALBA Y ANA TERESA TORREALBA sólo tomé unos breves datos. Lo demás que quieran saber de este llanero venezolano, lean lo escrito por sus familiares en http://www.cazadoresdemicrobios.com.ve/capitulos/jose_fran_torrealba.html
    “Fue un autodidacta y suplió la falta de estudios de postgrado formales con incesantes lecturas de textos de la ciencia médica europea dominante para la época; no sólo de Parasitología y Medicina Tropical sino de Psiquiatría, Psicología, Cardiología, Obstetricia y Ginecología, Pediatría, Terapéutica, entre otros. Leía y hablaba varios idiomas: francés, alemán, portugués e italiano. Era un asiduo lector de los clásicos griegos y romanos, de filosofía, de literatura en general y de todo conocimiento que contribuyera a su formación integral”.



Investigación y texto
Elba Romero López 




No hay comentarios:

Publicar un comentario